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Las lenguas de la integración

2014ko urtarrilaren 8

Autor: Ángel Palacín Delgado

Enviado por: Publicado en la sección "Cartas al Director" del diario DEIA

En Europa, numerosas autoridades locales y gobiernos nacionales proporcionan formación lingüística a los inmigrantes, cursos de familiarización con la sociedad y la cultura locales y ayuda para encontrar empleo. Con frecuencia, estas últimas materias se imparten en lengua materna de los inmigrantes.

Un ejemplo de esta práctica lo constituye la ciudad flamenca de Gante, Bélgica, en donde los inmigrantes y refugiados reconocidos tienen acceso a un programa de introducción que incluye 1.200 horas de clases de neerlandés (el idioma de la región de Flandes), más 75 horas de cursos de orientación cívica. Estos últimos se imparten en albanés, árabe, español, francés, inglés, persa, ruso, somalí y turco.

En la ciudad alemana de Fráncfort se ofrece un curso de lenguas de 600 horas tras un programa de familiarización con la ciudad y de introducción a las instituciones alemanas y al sistema jurídico nacional. Este curso lo imparten, en ocho lenguas, migrantes ya instalados desde hace tiempo en la ciudad.

El sistema de educación finlandés contribuye al mantenimiento y desarrollo de la lengua materna de los inmigrantes para garantizar lo que se denomina bilingüísmo funcional. Se ofrece enseñanza en 52 lenguas. El ruso, el somalí y el albanés han sido las lenguas más enseñadas como lenguas maternas de los inmigrantes.

Hungría desarrolló su política nacional de integración a partir de un proyecto piloto de seis meses denominado Matra, que constaba de 1.200 horas de enseñanza de lenguas para inmigrantes, 700 horas de orientación cultural y jurídica y ayuda financiera para gastos de subsistencia. El 26 de septiembre de cada año se celebra el Día Europeo de las Lenguas, y se tiene como uno de los valores de Europa. En esta integración, entiendo que el euskera es el gran ausente, ¡hasta cuándo!